Ya han pasado meses desde que me perdí en el laberinto, aunque me parecen solo días. ¿Cómo es posible que haya pasado tanto tiempo sin darme cuenta? Quizás el tiempo se asimile de forma diferente aquí...
Todo sigue igual, nada parece haber cambiado, creo haberme recorrido estos pasillos cientos de veces, pero no he dado con una salida.
Aunque me parece que hoy he encontrado una zona nueva que no conocía. Hay algo diferente, lo noto en el ambiente. Tengo una sensación que me apremia a adentrarme en esos nuevos corredores. Avanzo, cada vez más rápido, con la sensación de que tengo que llegar a alguna parte, aunque no se a donde. Parece que no soy yo la que me muevo si no que el suelo se desliza bajo mis pies.
Y llego otra vez a un pasillo aparentemente sin salida. Porque al fondo veo una especie de vórtice, ¿sería eso lo que ansiaba encontrar? Parece una entrada a otra dimensión.
Me quedo a una distancia prudencial, lo observo, me atrevo a acercarme más. Me paro. Observo. Siento que el vórtice me atrae hacía él de alguna extraña manera. Adelanto otro paso más. Noto un cosquilleo en mis manos. Ansío acercarme y tocar ese vórtice. Ver si es real.
Me he perdido tantas veces en esa sensación que ya no puedo perderme más. No tengo miedo. Me acerco más. Levanto mis manos para intentar rozar la superficie del vórtice... No puedo describir la sensación. Vacío mi mente y me dejo llevar. ¿Será esa la la salida del laberinto?
No tengo nada que perder. No tengo miedo. Solo calma. Me adentro en el vórtice................
.........
.........
Noto como si algo tirara de mí. Siento mi cuerpo flotando. Estoy rodeada de oscuridad. Una oscuridad penetrante y bella.
Esa sensación no dura tanto como me habría gustado. Se va apagando y poco a poco vuelve la luz. Esto no parece el laberinto, parece que de una manera u otra he salido.
Me encuentro en una especie de hall. Cuatro enormes y cerradas puertas se levantan ante mi. Se que tengo que elegir una para continuar mi camino.
Y dentro de mí comprendo, que sólo puedo elegir una y que una vez que lo haga, no habrá marcha atrás, tendré que seguir sean cuales sean las consecuencias...
Todo sigue igual, nada parece haber cambiado, creo haberme recorrido estos pasillos cientos de veces, pero no he dado con una salida.
Aunque me parece que hoy he encontrado una zona nueva que no conocía. Hay algo diferente, lo noto en el ambiente. Tengo una sensación que me apremia a adentrarme en esos nuevos corredores. Avanzo, cada vez más rápido, con la sensación de que tengo que llegar a alguna parte, aunque no se a donde. Parece que no soy yo la que me muevo si no que el suelo se desliza bajo mis pies.
Y llego otra vez a un pasillo aparentemente sin salida. Porque al fondo veo una especie de vórtice, ¿sería eso lo que ansiaba encontrar? Parece una entrada a otra dimensión.
Me quedo a una distancia prudencial, lo observo, me atrevo a acercarme más. Me paro. Observo. Siento que el vórtice me atrae hacía él de alguna extraña manera. Adelanto otro paso más. Noto un cosquilleo en mis manos. Ansío acercarme y tocar ese vórtice. Ver si es real.
Me he perdido tantas veces en esa sensación que ya no puedo perderme más. No tengo miedo. Me acerco más. Levanto mis manos para intentar rozar la superficie del vórtice... No puedo describir la sensación. Vacío mi mente y me dejo llevar. ¿Será esa la la salida del laberinto?
No tengo nada que perder. No tengo miedo. Solo calma. Me adentro en el vórtice................
.........
.........
Noto como si algo tirara de mí. Siento mi cuerpo flotando. Estoy rodeada de oscuridad. Una oscuridad penetrante y bella.
Esa sensación no dura tanto como me habría gustado. Se va apagando y poco a poco vuelve la luz. Esto no parece el laberinto, parece que de una manera u otra he salido.
Me encuentro en una especie de hall. Cuatro enormes y cerradas puertas se levantan ante mi. Se que tengo que elegir una para continuar mi camino.
Y dentro de mí comprendo, que sólo puedo elegir una y que una vez que lo haga, no habrá marcha atrás, tendré que seguir sean cuales sean las consecuencias...