martes, 7 de octubre de 2008

La habitación del cambio

Sigo caminado día y noche, conociendo nuevos parajes de este lugar, nuevo sitios a los que ir, nuevas zonas de las que huir.

Y de la nada entre los árboles surge una puerta, una puerta sencilla, entreabierta, animándome a acercarme a ella y cruzar.

No se lo que hay detrás, solo se ve un resplandor, una luz blanca y pura. Me acerco y empujo la puerta, por unos instantes quedo cegada por la luz, poco a poco mis ojos se acostumbran a la claridad y empiezo a entrever lo que hay tras la puerta.

La claridad procede de una gran ventana abierta frente a mí, por la cual un sol enorme proyecta sus rayos dentro de la habitación.

Bajo la ventana una cama, desecha, que aun conserva el calor de dos cuerpos bajo las sabanas y que ahora vacía anhela otra vez esos cuerpos.

Y me quedo clavada investigando cada rincón de la habitación, descubriendo todos sus secretos, grabando todas las sensaciones en mi mente.

Y en el silencio de la habitación, siento un 'click', como si dos piezas habrían encajado y comienza el cambio...